

Apenas dos semanas antes de la boda, le quitaron la vida al joven. Todos anhelábamos un final feliz para una historia de amor, lamentablemente eso no sucedió. Esta es la trágica historia de Sara Blauch y Mohammad Sharifi, la encantadora pareja a la cual le robaron su “vivieron felices para siempre”.
Se conocieron en la Universidad de Tennessee, donde estudiaron. A la edad de 24 años, Mohammed decidió proponerle matrimonio a su novia, que era dos años menor que él. Todo parecía perfecto, la pareja estaba muy feliz y emocionada de dar el siguiente paso y fijar una fecha para la boda.
Desafortunadamente, dos semanas antes del gran día del 19 de febrero, el novio conoció a un hombre a través de Facebook y le ofreció una consola de videojuegos, sin saber que todo terminaría en desgracia. Mohammad se encuentra con D’Marcus White para negociar una Xbox One en el estacionamiento de un edificio en Hixson. Allí, el presunto comprador disp4ró contra Shafiri.

Cuando el joven llegó al hospital no presentaba signos vitales. Sara fue la primera en presentarse, y cuando preguntó por su novio, no le dieron respuesta porque el nombre no aparecía en el sistema. Después de unos minutos de lo que pareció una desesperación eterna, una enfermera dio la terrible noticia. «Lo siento, se d1sp4raron. No sobrevivió”.
Fue tan impactante que la joven se desmayó. «Cuando desperté pensé que había sido todo un sueño, nos casaríamos en dos semanas. Lo había visto anoche”, dijo Blauch a Daily Mail. Si bien el evento tuvo que cancelarse, no quería que se ignorara la fecha. Acompañada por algunos familiares que originalmente tenían la intención de presenciar la unión, Sarah hizo un acto peculiar.

El día de la boda, se puso el vestido de novia, fue al cem3nterio y llegó a la tumb4 de su prometido. Allí, lloró desconsolada y pidió perdón por no haberlo protegido como el la protegía.
Times Free Press pudo capturar las imágenes de este emocionante momento. No hace falta describirlo, ya que la impresionante foto logra transmitir esa sensación. Algunos miembros de la familia estaban presentes y, al igual que Sarah, estaban devastados. Cualquiera que conociera a la pareja sabía todo el amor que se tenían y pensó que la única razón por la que Sarah y Mohammed podían estar separados era por la mu3rt3.

El padre Mohssen Sharifi dijo que Mohammed siempre trató de hacer felices a todos, preocupándose por los demás y preguntando si estaban bien. “No siempre encuentras gente así”, dijo.
Por su parte, Sara expresó:
«Nuestro amor era de otro mundo, no pudo existir acá. Era demasiado perfecto y parecía poco natural”.
No hay duda de que fue un joven extraordinario que tocó el corazón de muchos. Afortunadamente, el culpable ya está en la cárc3l.