
Cerca de la Carrera 10 en Fusagasugá, municipio colombiano y capital de la provincia de Sumapaz, ubicado en el departamento de Cundinamarca, una mujer parecía haber escuchado el llanto de un niño pequeño, y no dudó en llamar de inmediato a la policía caminando por la escena.

Para una mujer el acto más sublime debe ser el nacimiento de un ser que se ha formado en su útero, pero hay casos en que algunos no tienen el más mínimo instinto maternal.
Un bebé recién nacido en Colombia tuvo la experiencia más terrible, el hecho causó consternación en las redes sociales.

Los agentes de policía de las unidades del Modelo de Vigilancia Comunitaria del Cuadrante Nacional del municipio respondieron a la llamada y observaron una especie de paquete que fue encontrado en una plataforma de la calle bajo la lluvia y el frío severo.
Ella era una niña y no dejaba de llorar, aún se veían restos de placenta y cordón umbilical. El policía que la tomó en sus brazos no paró de llorar al ver a la indefensa criatura en estas deplorables condiciones, pero se dio cuenta de que se movía y respiraba.

Afortunadamente, y a pesar de las circunstancias en las que vivía, la pequeña gozaba de buena salud en general. Y el coronel César Castro, comandante de la Policía de Cundinamarca, aprovechó para apelar a la ciudadanía a través de medios nacionales. “Exhortamos a todos los ciudadanos a proteger a los niños y jóvenes y no violar sus derechos constitucionales”, exigió el coronel Castro.
Posteriormente, unidades de la Sección de Investigación Criminal y el Grupo de Protección a la Niñez y Adolescencia se dirigieron al lugar donde se había encontrado al bebé, en busca de pistas que las llevaran a la madre.