

En este mundo vamos a encontrar todo tipo de personas, por eso es muy común conocer a personas que no pueden de ninguna manera hacerse cargo de un hijo, y por eso optan por darlos en adopción. Sin embargo ellos son los que más sufren estas decisiones, más que nadie.
Esta es la historia de un pequeño de 6 años que padeció esta suerte y hoy sólo desea ser adoptado, tener una familia. Así es como envía un conmovedor mensaje a todas las personas de su comunidad.
Aidan tuvo que ser separado de sus padres biológicos, ellos no tenían cómo atender o velar por sus derechos y su vida, no podían garantizar su bienestar. Así terminó en manos del servicio social junto con sus hermanos, pero ellos sí terminaron siendo adoptados.
El lado negativo de esta historia: todos crecerán por separado, tomarán rumbos diferentes y no podrán recibir el amor de sus padres biológicos, pero mantienen la esperanza de ser felices cada uno con sus nuevos padres.

El anuncio
Aidan vive en Texas, Estados unidos, y pidió el favor de emitir un comunicado donde expresa que desea ser parte de alguna familia: «Limpio mi cuarto, lavo los platos y paso el plumero» dijo en medio de una tierna sonrisa, algo que le caracteriza a pesar de las adversidades que ha tenido que vivir.
Este pequeño de 6 años goza buena salud, es educado y no manifiesta ningún comportamiento que llegue a causar problemas. Hasta el momento ninguna familia se ha interesado por él, y piensa que es por su edad.
La mayoría de las familias piensan que es complicado educar a un niño de más de 5 años y que logre adaptarse a un nuevo estilo de vida.

Por su parte el pequeño asegura que se involucrará en todas las labores y actividades que tengan que ver con el hogar, colaborando lo más que pueda, para que las familias sepan que contarán con su aporte en el hogar.
A través de una iniciativa local de internet subieron este comunicado para ofrecerle una oportunidad más grande al niño de poder ser adoptado y se espera que pronto llegue a cumplir su gran sueño de tener una familia que lo acoja con cariño.
Desde aquí sólo podemos desearle la mejor de las suertes y que con fe logre ser feliz este niño tan especial.