

Aún en estos tiempos y con el avance de la tecnología en la medicina, muchas personas temen someterse a una cirugía, aunque sea necesario para salvar su vida. Y es que en ocasiones solemos escuchar errores difíciles de reparar, causando más daño.
Una familia oriunda de Texas, Estados Unidos, vivió esto de primera mano luego de que llevaran a su pequeño de 4 años con la Dra. Susan L Jarosz. Los padres del niño identificado como RB notaron que sufría de una inflamación en la ingle que empeoraba por las noches y querían saber de qué se trataba.
Randy Sorrells es el abogado que representa a la familia y critica a la clínica por su postura al respecto.
“Aunque ofrecieron disculpas, no aceptaron la responsabilidad total de los hechos. Los padres ahora enfrentan la difícil tarea de explicarle a su hijo lo sucedido a la edad apropiada. (…) Hubo negligencia por parte de la profesional al no colocar y separar correctamente el saco de la hernia del conducto deferente, antes de extirparlo quirúrgicamente.”
Tanto el nombre del niño como el de los padres no fueron revelados a los medios por seguridad, ya que temen que molesten al pequeño cuando vaya a la escuela. Sorrells asegura que hubo una total negligencia por parte de la profesional.
Además, agregó que ahora RB necesitará de procedimientos reproductivos artificiales si desea ser padre algún día, por lo que se verá obligado a gastar en su situación. Finalmente, manifestó que todo esto le traerá angustia mental y serios problemas psicológicos a su hijo.