

Aún hoy existen sociedades con costumbres patriarcales y conservadoras. Las mujeres casi no tienen derechos sobre ellas, por lo que siempre dependen de sus maridos. En India, por ejemplo, las madres solteras son discriminadas por tratar de cuidar a sus hijos de manera independiente.
En las décadas de 1980 y 1990, era muy impopular que las mujeres quisieran cuidar niños sin marido. Es por eso que S. Petchiammal tuvo que fingir ser hombre después de enviudar para criar a su pequeña niña como madre soltera.
Apenas 15 días después del matrimonio, su esposo de 20 años perdió repentinamente la vida. Ella estaba embarazada en ese momento y no quería volver a casarse, por lo que decidió criar sola a su hija.
En ese momento, la sociedad india le impedía vivir, por lo que no tenía otra opción. En ese contexto, la mujer de 57 años se hizo pasar por hombre durante 36 años. Esta era la única forma en la que podía hacerse valer por si misma y proveer para su hogar.
Según New India Press, si quiere sobrevivir, debe aceptar un trabajo clasificado como “masculino”. Durante su vida laboral se dedicó a la construcción de edificios, hoteles e incluso salones de té. Sin embargo, siempre sufrió mucho ac0so y burlas s3xuales.
Cansada de las formas de 4buso de su país contra las mujeres, S. Petchiammal viaja al templo de Tiruchendur Murugan para cambiar su vida. Allí se cortó el cabello, comenzó a usar ropa masculina y cambió su nombre a Mutu, completando así su nueva identidad masculina.
Solo los más cercanos a ellos saben la verdad, pero prefieren mantenerla en secreto. Sin embargo, frente a extraños, S. Petchiammal se comporta como un hombre. Según la mujer, pudo criar sola a su hija, evitando los peligros que representaba la sociedad en la que vivía.
Aunque su hija Shanmugasundari era una mujer adulta, casada y no necesitaba que su madre la cuidara, S. Petchiammal insistió en mantener su identidad masculina. Como dijo en una entrevista: “Es esa identidad la que mantiene a mi hija a salvo. Seré Mutu hasta que mu3ra”.
Desafortunadamente, debido a su edad, no ha podido trabajar durante varios años ya que no es tan capaz físicamente como cuando era más joven. Esto le causó serios problemas económicos ya que no pudo solicitar la tarjeta de viudedad y no tenía ahorros.
“No tengo casa y no tengo ahorros. No puedo solicitar un certificado de viudez”. Por eso decidió contactar a las autoridades gubernamentales para que le brindaran asistencia social. De esta manera, necesita dinero para salir adelante, y considerando todo lo que tiene que pasar, merece una respuesta del gobierno.