

Para una familia no hay nada más devastador que perder a uno de sus integrantes a manos de una enfermedad tan cruenta como el COVID-19. Tristemente, muchos hogares han tenido que pasar por esta amarga experiencia, viéndose sin sus seres queridos de un momento a otro.
Nathália se encontraba felizmente casada y dejó dos hijos pequeños, de 5 y 9 años
Esto fue lo que sufrió la familia de una mujer brasileña llamada Nathália Claudino de Oliveira, de solo 23 años, luego de que el COVID-19 se apoderara de su organismo y le arrebatara la vida de la forma más trágica, mientras estaba embarazada de su tercer bebé.
Todo ocurrió en la zona de Guapiaçu. Nathália empezó a mostrar indicios del mort4l virus, tras volver de un viaje que hizo a una región llamada Campos de Jordão.
Esta abnegada madre no padecía de enfermedades crónicas anteriores que la hicieran más vulnerable al virus. No obstante, tras hacer la prueba, el diagnóstico fue positivo a la enfermedad y, en cuestión de días, tuvo que ser ingresada en el Hospital de Criança e Maternidade (HCM).

La mujer pasó unos días internada en el hospital y luego fue dada de alta, con la sugerencia de continuar el tratamiento en su domicilio. Pero solo ha podido pasar 30 horas en el hogar antes de ser llevada de emergencia a una segunda institución de salud, al Hospital Base de São José do Rio Preto.
Fue en ese hospital donde Nathália tuvo que ser intubada y, más allá de todo esfuerzo médico, falleció. La familia quedó devastada por haber perdido a esta madre tan joven y al hermoso bebé que venía en camino.
Ahora, Danilo Martins de Paula, su esposo, ha quedado devastado y al cuidado de sus hijos que ya han recibido la noticia de la fatal pérdida. Los niños son muy pequeños para comprender todo lo que está sucediendo, pero amarán por siempre a su querida madre.
Nadie esperaba el triste fallecimiento
“Es un dolor muy grande. Estamos sufriendo y tratando de encontrar la fuerza para hacer realidad sus sueños. Perdí al amor de mi vida”, narró Danilo.
Nathália y Danilo se unieron en matrimonio muy adolescentes, una circunstancia que les impidió poder terminar sus estudios al tener que ocuparse a cuidar de sus hijos. El más grande sueño de la mujer era poder ofrecer una buena educación a sus hijos, inscribiéndolos en colegios privados.
Tenía 4 meses de embarazo

Por eso, Danilo empezó una recaudación de fondos para lograr realizar el sueño de su mujer y que a sus chicos no les falte nada, en este momento que se quedaron sin su madre.
“Quería que nuestros dos hijos estudiaran en escuelas privadas. Eso quedó marcado en mi corazón. Quiero hacer realidad el sueño de mi esposa”, afirma Danilo.
Confiamos en que Danilo logre realizar el sueño de su mujer, quien indudablemente va a estar cuidando de ellos desde el cielo, como el más protector de los ángeles.
Súmate a las condolencias de esta familia y recuerda cuidarte del COVID-19.