
Esta madre, le cuenta a una terapeuta, que su suegra le convenció de cambiarle el nombre a su segundo hijo, por uno que según ella, sonara “más varonil”. Aprovechando la recuperación de la madre después de haber dado a luz, le cambió el nombre a su nieto sin su autorización.

Al enterarse que el padre del bebé estaba de acuerdo con hacer ese cambio, la madre se enojó mucho y además, ni siquiera le informaron que ya había sido registrado con otro nombre.
Esta historia se publicó en un espacio de consejos sobre la crianza de Slate, donde la mamá del pequeño se tilda como “Mamá Oso”, ella lamenta mucho no haberse enterado antes del nombre con el que registraron a su bebé. La suegra lo registró con el nombre de “Finlay” y no de “Finley”, como la madre quería.
El esposo le dijo que había sido convencido por su mamá en cambiarle el nombre al bebé, pero que luego de haber hecho eso, se había arrepentido.
“Mamá Oso”, comenta que está muy molesta, porque “Finley”, es el nombre que ellos habían acordado para su bebé. Ella se dio cuenta de todo cuando le llegaron los papeles del Seguro Social con el registro del bebé, y vio que aparecía con el nombre de “Finlay”.
Mi suegra ya odi4ba el nombre de “Finley” desde antes de que naciera mi bebé. Lo que más le molestó a esta madre, es que su suegra le haya dicho a su esposo que después lo iba a superar.
Esta madre indignada, dice que su suegra siempre ha sido muy manipuladora, pero que con esto le faltó el respeto. Esta muy molesta y le dirá a su suegra que no quiere nada que ver con ella. Esta madre, ya comenzó el trámite legal para corregir a ortografía en el nombre de su bebé.
La terapeuta, le recomendó que no comentara nada con sus suegros, porque puede terminar en disgustos innecesarios. Además, le hizo un llamado de atención a su esposo, para que comprenda que las decisiones se deben tomar en pareja, que allí ya no hay espacio para que los suegros puedan decidir sobre las cosas matrimoniales.
Ella también le aconsejó, evitar el divorcio, ya que muchas parejas por cosas como estas toman esa apresurada decisión. Le sugirió que se tomara algún tiempo para sanar y recuperarse de este incómodo suceso.
Por último, le dijo que su esposo necesitaba ir a terapias y que ella puede estar molesta todo el tiempo que desee, que exprese realmente como se siente sin ningún temor.
Obviamente lo que le hicieron a esta madre no es nada lindo ni tolerable y con justa razón es que se encuentra tan molesta, por las decisiones que se tomaron con su hijo sin su autorización, aún estando ella en ese estado de vulnerabilidad.